Cuidados básicos de la piel del bebé: Evita irritaciones y alergias

La piel del bebé es extremadamente sensible y requiere cuidados especiales para evitar irritaciones, alergias y otros problemas dermatológicos. Debido a su delgadez y fragilidad, la piel de los recién nacidos es más propensa a resecarse y a reaccionar ante productos químicos agresivos.
Productos adecuados: Usar jabones neutros, lociones hipoalergénicas y evitar perfumes fuertes. Optar por productos sin parabenos, sulfatos ni fragancias artificiales minimiza el riesgo de reacciones adversas.
Cambio frecuente de pañales: Mantener el área seca y aplicar cremas protectoras para evitar rozaduras. Dejar al bebé sin pañal durante algunos minutos al día puede ayudar a ventilar la piel y reducir la posibilidad de irritaciones.
Ropa de algodón: Evitar tejidos sintéticos que puedan causar irritaciones. Lavar la ropa del bebé con detergentes suaves y sin fragancias también es recomendable para evitar alergias.
Baños cortos y con agua tibia: El exceso de baño puede resecar la piel del bebé. Se recomienda bañar al bebé entre 2 y 3 veces por semana, salvo que sea necesario limpiarlo con mayor frecuencia debido a derrames o suciedad.
Siguiendo estos consejos, se puede mantener la piel del bebé sana y protegida, evitando problemas comunes como la dermatitis del pañal o la piel seca.